¿Qué es la P.N.L. (Programación Neuro-Lingüística)?
Al igual que pasa con la hipnosis, hay diferentes visiones y formas de definir la PNL, así que, en mi ánimo de hacerlo lo más claro y comprensible posible he elegido esta de Salvador Carrión:
Es un método que nos permite desarrollar y utilizar al máximo todas las capacidades y cualidades de nuestra mente
Si te soy sincero me gusta esta definición porque define bien el espíritu de la PNL y es, sin duda, unos de los métodos que más aprovecha las capacidades de la mente, pero me gusta tener los pies en la tierra y de ahí a decir que se desarrollan “TODAS las capacidades de la mente” cuando ni siquiera las conocemos, quizá es demasiado decir.
Por otro lado, la PNL hace mucho hincapié en enseñar a comunicarnos eficazmente y conseguir lo que queremos, tanto cuando nos hablamos a nosotras/os mismas/os como cuando hablamos con las/os demás. En conreto, para mi es el mejor método para hacer una reprogramación eficaz y establecer en el consciente y el inconsciente creencias nuevas que me acercan a mis objetivos vitales
¿De dónde ha salido este método? Una de las maneras más arraigadas que existen en la naturaleza para conseguir tener éxito es imitar a los que lo tienen y esto es, básicamente, lo que hicieron los dos creadores de la PNL, estudiar y sistematizar los métodos usados por los terapeutas más eficaces del momento en EEUU.
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Los principios de la PNL
Uno de los principios más importantes de la PNL es que el mapa no es el territorio, es una manea elegante de decir que pensemos lo que pensemos sobre algo nunca estaremos en posesión de la verdad, en el sentido de que siempre hay una parte de la información del asunto en cuestión que no recordamos, que no hemos dado importancia, que la hemos adecuado a nuestra visión previamente establecida, etc, etc.
En PNL se habla de que por un lado está la representación interna de la experiencia, es decir, todo lo que realmente viste, oíste, oliste y sentiste y por otro lo que tú comunicas (a tí mismo ó a los demás) de la experiencia, si te fijas, entenderás que la mente elabora la información original recibida del evento a través de uno y/o varios de estos procesos:
OMISIÓN
Se suprime parte de la información porque se piensa que no es importante, porque ya se sabe, porque no entra dentro de nuestras preconcepciones, etc..
Imagina que alguien te dice “¡El jefe golpeo a mi compañero!”
Dicho así parece obvio que el jefe en cuestión en cuestión es una persona un tanto violenta pero vamos a intentar rescatar más cantidad de información del hecho en cuestión.
“El jefe” – ¿Mi jefe, el jefe de él, el jefe de una empresa que no tiene nada que ver con él?
“Golpeo” – ¿Cómo, fuertemente, con un objeto, fortuitamente, con razón, en qué situación?
“A mi compañero” – ¿Compañero sentimental, de piso, de trabajo?
Ahora imagina que le haces todas estas preguntas a la persona que dijo la frase y la respuesta es: El jefe de una empresa que tiene tratos con la nuestra jugó un partido con mi compañero de piso y al caerse lo golpeó sin querer en el pie sin causarle ningún daño.
GENERALIZACIÓN
Conocemos a alguien de una característica determinada (Nacionalidad, creencia religiosa, color de piel, sexo) con una personalidad determinada (Alegre, inteligente, cobarde, etc) y se la atribuimos a TODAS las personas de esa misma característica, es uno de los errores más clásicos, “TODOS los hombres son iguales”, “TODOS los alemanes son fríos”
Lo mismo pasa con las relaciones, el trabajo, etc “Lo mejor es relacionarse con gente más joven que tú” ¿SIEMPRE?, “TODAS las empresas te explotan” ¿El 100% de las millones de empresas que hay en el mundo?, “NUNCA salgas de noche por esta zona” ¿Ni aunque sea urgente?
DISTORSIONES
Se pueden dar de muchos tipos pero en muchos casos distorsionamos la información ampliando ó reduciendo y/o modificando la situación real en función de nuestros intereses.
“El vecino es un grosero” quizá el vecino es una persona culta y refinada y quizá una vez te alzó un poco la voz porque no puede soportar que tengas la música tan alta hasta las 5 de la madrugada.
“Yo se lo dije correctamente” A veces alzamos bastante la voz pero cuando ha pasado el tiempo del suceso y estamos delante de alguien con quien queremos quedar bien decimos que “no hablamos tan alto”
“Solo le grité un par de veces”, quizá estamos hablando de 30 veces pero no queremos quedar tan mal.…
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Comunicarnos eficazmente
¿Cuantas veces te ha pasado que has dicho algo a alguien y lo ha entendido completamente al revés y encima se ha enfadado? En estos casos muchas veces culpabilizamos a la otra persona de que no nos ha entendido bien, aunque yo te animaría a que, a partir de ahora te responsabilices tú de qué es lo que ha entendido la persona en cuestión
A veces, para hacernos entender y para entender realmente lo que una persona nos quiere decir nos vendría bien poner atención en el lenguaje no verbal y en la voz, ten en cuenta que del 100% que comunicamos solo un 7% es gracias a las palabras, un 38% es gracias a la voz y un 55% es gracias al lenguaje corporal, resumiendo, pon atención a qué estás transmitiendo con tu cuerpo, de nada sirve decir “Me da igual que no me quieras” cuando lo estás diciendo con un tono de voz áspero, con la cara enfurecida, con los brazos cruzados y con el cuerpo en tensión, en estas condiciones ¿Crees realmente que va a creerse que te da igual?
Por otro lado, es importante decir que por el hecho de que la persona con la que estemos hablando hable el mismo idioma no significa que nos vayamos a entender puesto que cada persona habla con un lengua propia en donde cada palabra tiene probablemente definiciones diferentes o al menos con matices diferentes a los tuyos, además, has de contar con todas las características culturales, sociales, psicológicas, etc, de esa persona, de esta manera, para comunicarnos y que se nos entienda bien es importante traducir el mensaje de nuestra lengua propia a la de la persona en cuestión y viceversa, cuando alguien nos habla nos vendría bien conocer su “lengua personal”.
Recuerda, cuando tratas de comunicar algo medianamente importante o delicado no se trata solo de decir una frase, para que la persona en cuestión entienda exactamente lo que tú quieres decirle, toma conciencia de dónde se lo dices, en qué momento, qué tono de voz usas, cual es tu mensaje corporal, cual es la “lengua personal” de la persona con la que hablas, en qué estado emocional se encuentra, cuál es su relación contigo (jefa/empleada, vecinos, expareja), verás que si te comunicas con esta conciencia te ahorrarás tiempo y malentendidos.
carlos medinilla | barcelona | carlos@lavidaenarmonia.com
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